Cuatro años atrás una maestra substituta, utilizó un ordenador de la escuela para mostrar información a sus alumnos sobre el tema que estaban trabajando en clase. Para sorpresa de ella, varias ventanas emergentes con propagandas e imágenes de contenido explícito, aparecieron en la pantalla que estaban mirando sus alumnos de 12 y 13 años de edad.
La docente fue llevada a juicio con diez acusaciones. Tras cuatro años de proceso, la sentencia resultó en el pago de una multa y la prohibición de enseñar nuevamente, bajo el cargo de "conducta desordenada". Los cargos originales podrían haberla sentenciado a 40 años de prisión.
La mayoría de los expertos que siguieron el juicio, concuerdan que el ordenador no fue debidamente analizado por los forenses. Por ejemplo, no buscaron en primera instancia la presencia de software malicioso.
Muchos coinciden en que la licencia del filtro de Internet que tenía la escuela, no había sido renovado en más de cuatro meses, por lo cual el mismo no estaba actualizado como para bloquear nuevos sitios web de contenido explícito. Tampoco contaba con un bloqueador de ventanas emergentes, ni un antivirus al día.
Al tratarse de un centro de estudio, se le debería haber dado una mayor importancia a la protección de sus equipos informáticos. La prevención no solo está relacionada a la implementación de filtros de material y software actualizado.
La educación y capacitación de los maestros para que tengan conocimientos básicos sobre la seguridad de un ordenador, es una piedra angular en la sociedad actual.
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